El autocontrol: una habilidad que puede evitar conflictos… y salvar vidas

El día que entendí que mantener la calma también es una forma de cuidar
No estaba gritando por maldad.
Estaba gritando porque su mundo, en ese momento, se estaba cayendo.
Tenía los ojos abiertos de miedo, hablaba rápido, decía cosas sin sentido.
Cualquiera que no entendiera la situación habría pensado:
“Esta persona es difícil”,
“Está buscando problemas”,
“Hay que ponerle límites ya”.
Pero la verdad era otra.
Cuando alguien pierde el control, no es un capricho
Cuando una persona entra en una crisis emocional —ansiedad intensa, confusión, agresividad, pánico— su cerebro deja de razonar como de costumbre.
No está pensando con lógica.
Está tratando de sobrevivir.
En esos momentos, no necesita que alguien le gane una discusión.
Necesita sentirse segura.
El error más común: reaccionar igual de fuerte
Es humano.
Si alguien grita, queremos gritar.
Si alguien reta, queremos demostrar autoridad.
Pero ahí es donde todo empeora.
Porque cuando dos personas pierden el control al mismo tiempo, ya no hay ayuda:
hay choque.
La calma también se contagia
Algo curioso pasa cuando una persona alterada se encuentra con alguien que no reacciona con coraje.
La voz baja un poco.
La respiración se hace más lenta.
El cuerpo empieza a soltarse.
No siempre de inmediato, pero ocurre.
No porque la otra persona “ganó”,
sino porque la calma es contagiosa.
A veces no hace falta hablar mucho
En una crisis, menos es más.
Frases cortas.
Tono calmado.
Escuchar más que hablar.
Decir cosas como:
- “Estoy aquí”
- “Te escucho”
- “Vamos poco a poco”
Eso puede hacer más que mil explicaciones.
El cuerpo también habla (aunque no digamos nada)
La postura, las manos, la distancia, la cara… todo comunica.
Un cuerpo tenso dice: esto es peligroso.
Un cuerpo relajado dice: aquí no pasa nada grave.
Aunque no nos demos cuenta, la otra persona lo siente.
No es personal (aunque lo parezca)
Cuando alguien en crisis insulta, empuja o grita, casi nunca es contra ti.
Es contra lo que siente por dentro.
Responder con coraje solo convierte el momento en una lucha de poder.
Responder con autocontrol convierte el momento en una oportunidad de desescalar.
El verdadero control empieza por uno mismo
Los profesionales que trabajan con salud mental aprenden algo esencial:
Primero me controlo yo, luego ayudo al otro.
Pero esto no aplica solo en hospitales.
Aplica en casa.
En la escuela.
En la calle.
En cualquier momento en que alguien esté desbordado emocionalmente.
Lo que me quedó claro
Ese día entendí algo simple pero poderoso:
No siempre podemos controlar lo que otros hacen.
Pero sí podemos controlar cómo respondemos.
Y a veces, esa respuesta calmada es lo único que evita que una situación se salga completamente de control.
Para llevarte contigo
- Mantener la calma no es debilidad
- Escuchar puede ser más efectivo que discutir
- El autocontrol protege a todos
- En una crisis, alguien tiene que sostener la calma
O dicho sin adornos:
Cuando alguien pierde el control, otra persona tiene que mantenerlo.
Referencias
Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ciencias Médicas, Escuela de Enfermería.
Módulo Instruccional: Autocontrol de los Profesionales de Enfermería al intervenir con pacientes psiquiátricos(2024).
Videbeck, S. (2022). Psychiatric-Mental Health Nursing. Wolters Kluwer.
Sadock, B., Sadock, V. & Ruiz, P. (2022). Kaplan & Sadock’s Synopsis of Psychiatry. Wolters Kluwer.
Si este contenido te hizo pensar, reír o sentir algo bueno, puedes invitarme un café. Así me ayudas a seguir creando con humor, ciencia y corazón ☕💚
☕ Invítame un café