Cómo escribo, grabo y por qué: mi manera de hablarte sobre la salud.
A veces me preguntan por qué mis textos suenan como suenan: directos, con humor que no insulta la inteligencia y sin tanto adorno visual. No es casualidad. Es una decisión. Una especie de brújula que me ayuda a no perderme entre tanta información y tanto ruido.
Escribo como hablo con la gente cuando me detienen en un pasillo del hospital, en la fila del supermercado o en la sala de espera. Claro, respetuoso y sin complicarme. No estoy para impresionar, sino para aclarar. La salud ya es bastante complicada; no hace falta que el lenguaje también lo sea.
El humor está ahí porque es una herramienta, no un chiste obligado. A veces una sonrisa hace más por la salud que un párrafo entero lleno de tecnicismos. Pero nunca uso el humor para minimizar un problema, sino para hacerlo más digerible. Es una forma de respirar mientras se aprende. Mi maestro en el humor sin importar las circunstancias lo fue y sigue siendo Carlos Ferrari.
La ciencia siempre está presente, pero traducida al idioma en que todos vivimos. Sin perder rigor y sin ganar pedantería. Si una explicación no la entiende tu tía, no sirve. Y si la entiende tu tía pero pierde precisión, tampoco sirve. Ese equilibrio es parte del oficio de comunicar tanto en lo escrito como en el audiovisual.
De vez en cuando aparecen mis inclinaciones estoicas y epicúreas. No porque quiera dar cátedra de filosofía, sino porque la salud no es solo biología; es actitud, paciencia, decisiones, y también la capacidad de encontrar lo bueno en medio del caos. La medicina explica el cuerpo, pero la filosofía explica por qué vale la pena cuidarlo.
En resumen, escribo y hago videos así porque es la manera más honesta que tengo de acompañarte: sin maquillaje innecesario, sin sermones y sin tratarte como alguien que necesita que le hablen despacio. Prefiero que sientas que estamos conversando con confianza y respeto.
Si lo que escribo o grabo en video te hace pensar, reír un poco y entender mejor la salud de tu cuerpo y mente, entonces cumplí mi parte. Cumple tu con la tuya compartiendo mi contenido por favor.